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La CEC expresa su profunda indignación por los plazos inaceptables del tercer carril de la AP-4 y exige su ejecución por vía de urgencia hasta Cádiz

Los empresarios gaditanos denuncian que la aprobación del proyecto entre Dos Hermanas y Las Cabezas es un mero y tardío trámite administrativo que deja en el olvido al resto del corredor Sevilla-Cádiz

La organización empresarial exige achicar los espacios y acortar de inmediato unos plazos de licitación injustificables para una vía que se encuentra absolutamente al límite de su capacidad.

La Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz (CEC) ha manifestado su rotunda indignación ante la inaceptable demora y los plazos desmesurados que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sigue aplicando a la ampliación a un tercer carril de la autopista AP-4. Lejos de mostrar satisfacción por la reciente aprobación provisional del documento técnico y del estudio de impacto ambiental entre Dos Hermanas y Las Cabezas de San Juan, la CEC exige mayor rigor y que la infraestructura no se detenga en la provincia vecina, sino que se extienda de forma urgente, con proyectos, presupuestos y fechas irrefutables, hasta Jerez y el resto de la provincia de Cádiz.

El presidente de la Confederación, José Andrés Santos, ha calificado de “indignante” la exasperante burocracia que rodea a esta actuación. “Desde las empresas de la provincia de Cádiz mostramos nuestra absoluta indignación por la inaceptable lentitud del Ministerio de Transportes con la AP-4. La aprobación del tramo sevillano es solo un primer trámite administrativo que sigue dejando a Cádiz en el olvido y sin programación”, ha declarado Santos, exigiendo “que se acorten los plazos por la vía de urgencia”.

La organización empresarial subraya que las retenciones registradas durante los últimos fines de semana, y en especial la situación límite vivida el pasado domingo, vuelven a demostrar de manera palmaria que la principal conexión viaria entre Cádiz y Sevilla se encuentra al límite de su capacidad. La Dirección General de Tráfico llegó a informar el 19 de julio de hasta 26 kilómetros de retenciones, entre los puntos kilométricos 30 y 56, en dirección a Sevilla.

Para la CEC, no estamos ante una incidencia excepcional vinculada a una determinada operación de tráfico o evento concreto, sino ante la manifestación más visible de un gravísimo problema estructural crónico que castiga a los ciudadanos durante los fines de semana, los periodos vacacionales y cada vez que se produce un accidente, una avería, un incendio o cualquier otra alteración de la circulación.

José Andrés Santos ha sido tajante al señalar que «la provincia de Cádiz no puede asumir como normal que regresar de sus zonas turísticas, desplazarse por motivos laborales o transportar mercancías pueda convertirse en una espera de varias horas dentro de una carretera completamente saturada. Cada fin de semana, esta carretera colapsada es una trampa que asfixia nuestra economía». Santos alerta de que, una vez que se accede a determinados tramos de esta autopista, las posibilidades de abandonar la vía o utilizar alternativas eficaces son muy limitadas. «Cuando los vehículos permanecen detenidos durante kilómetros, ya no estamos hablando únicamente de comodidad o de tiempos de desplazamiento: hablamos de seguridad, de protección civil y de capacidad de respuesta ante una emergencia», ha advertido con rotundidad.

La saturación de la AP-4 supone un lastre injustificable para la actividad económica de la provincia. El presidente de la CEC ha puesto en valor el peso estratégico de Cádiz: “Somos una provincia eminentemente logística con el mayor puerto de España y otro puerto más, ambos que se supone son de interés nacional para el Estado. También estamos entre los líderes nacionales en turismo, siendo la segunda en pernoctaciones de Andalucía”.

A pesar de este potencial, las retenciones afectan gravemente a los trabajadores que se desplazan entre ambas provincias; al transporte de mercancías y a las empresas logísticas; a los puertos, a la industria y a las actividades comerciales y a la movilidad de proveedores y clientes. El problema es particularmente destructivo para el turismo. La provincia recibe durante los meses estivales una elevada afluencia de visitantes que se desplazan mayoritariamente en vehículo privado. Una conexión sometida a retenciones recurrentes deteriora gravemente la experiencia del visitante, reduce la capacidad de movimiento dentro del territorio y perjudica la imagen de Cádiz como destino accesible y competitivo.

“Las empresas de Cádiz estamos demostrando cómo, a pesar de todas las barreras, la provincia empieza a salir de unas tasas de paro endémicas”, ha destacado Santos, para a renglón seguido lamentar la falta de respaldo del Gobierno central: “Pero ¿qué ayuda nos ofrece el Estado? Más bien parece todo lo contrario, se nos ponen piedras en el camino, frenando nuestra competitividad y poniendo en riesgo la seguridad civil de miles de conductores”.

La CEC recuerda que más de diez millones de desplazamientos anuales circulan por este corredor, con especiales concentraciones durante el verano. «Cada hora que una empresa pierde en una retención genera costes laborales, consumo de combustible, retrasos en entregas, incumplimientos de horarios y pérdida de productividad». A ello se añade el nocivo aumento de las emisiones contaminantes provocado por miles de vehículos detenidos o circulando de manera intermitente.

Ausencia de programación y urgencia de un plan de choque

El Ministerio presentó en 2023 un programa de actuaciones en el que se comprometía a ampliar progresivamente el tercer carril hasta Cádiz, priorizando su llegada a Jerez. Aquella planificación contemplaba una primera intervención entre Sevilla y Las Cabezas y una fase posterior para completar la infraestructura. Tres años después, la CEC denuncia la falta de avances reales y considera imprescindible conocer de una vez el calendario y la financiación.

La actuación recién aprobada provisionalmente, que afecta a 34,4 kilómetros y cuenta con una inversión estimada de 246,8 millones de euros (además de otro proyecto de siete kilómetros entre la SE-40 y el inicio de la AP-4), representa un mero trámite administrativo, pero en ningún caso supone el comienzo de las obras. El documento deberá someterse aún a las largas fases de información pública, aprobación definitiva, licitación, adjudicación y ejecución. «Debemos llamar a las cosas por su nombre. No estamos ante el inicio inmediato de las obras y, sobre todo, seguimos sin disponer de una programación equivalente para el tramo que afecta directamente a la provincia de Cádiz», ha denunciado el presidente de la CEC. «No tendría ningún sentido que una autopista denominada Sevilla-Cádiz fuera ampliada únicamente dentro de la provincia de Sevilla». La infraestructura, insiste la CEC, debe concebirse de principio a fin, porque los desplazamientos no terminan en Las Cabezas, sino que continúan hacia Jerez, la Bahía de Cádiz, la Costa Noroeste y el Campo de Gibraltar.

La reivindicación empresarial no se limita al tercer carril. La CEC exige que se retome y complete de una vez el desdoblamiento de los aproximadamente 60 kilómetros de la N-IV que permanecen con una sola calzada entre Los Palacios y el aeropuerto de Jerez. Ya en 2022, la CEC denunció la anomalía de que esta radial del Estado sea la única que no se encuentra completamente desdoblada entre Madrid y su destino final, lo que impide que pueda absorber con seguridad y fluidez una parte significativa del tráfico alternativo.

Asimismo, la CEC exige que el Ministerio de Transportes y la Dirección General de Tráfico implementen urgentemente un plan específico para los periodos de mayor intensidad, que debe incluir: refuerzo de los dispositivos de información y señalización; apertura rápida de pasos de mediana, disponibilidad inmediata de grúas y equipos de intervención; utilización de arcenes dinámicos o carriles adicionales en aquellos tramos donde resulte técnicamente viable y seguro y la revisión de la gestión del tráfico pesado en determinadas franjas horarias y el establecimiento de protocolos efectivos de desvío antes del colapso.

José Andrés Santos ha realizado un enérgico llamamiento a la unidad de la provincia de Cádiz para situar, con la máxima firmeza, esta infraestructura entre las prioridades de la agenda pública. La CEC insta a sumar en esta reivindicación a los ayuntamientos, la Diputación Provincial, la Junta de Andalucía, las cámaras de comercio, las organizaciones empresariales y sindicales, y los representantes de Cádiz en el Congreso y el Senado. También defiende mantener la coordinación con las organizaciones empresariales sevillanas para que no se deje incomunicados los extremos del corredor.

«Este no es un conflicto entre Cádiz y Sevilla. Es una reivindicación compartida por dos provincias que forman uno de los principales ejes económicos de Andalucía. Sevilla necesita una conexión fluida con Cádiz y Cádiz necesita una salida segura y competitiva hacia Sevilla y el resto de España», ha afirmado Santos.

El presidente de la CEC ha concluido exigiendo al Gobierno de España «un compromiso verificable, con proyectos, presupuesto y fechas», advirtiendo que la provincia no puede seguir acumulando años de anuncios. “El tiempo de los diagnósticos ha terminado. La provincia exige proyectos, presupuesto y obras inmediatas”.