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La CEC analiza en Expoconstruye los déficits de infraestructuras energéticas, hidráulicas y digitales que condicionan la inversión empresarial

Representantes de Ardytek, Endesa, Aqualia y Circet abordan los principales desafíos para garantizar que los nuevos desarrollos residenciales, industriales y empresariales dispongan de los suministros y servicios necesarios

La mesa redonda, moderada por el presidente de la CEC, José Andrés Santos, pone el foco en la necesidad de anticipar las inversiones, mejorar la coordinación entre operadores y Administraciones y reducir los plazos de ejecución

La disponibilidad de potencia eléctrica, la garantía de suministro de agua y el acceso a redes avanzadas de telecomunicaciones constituyen tres factores cada vez más determinantes para el desarrollo de nuevos proyectos empresariales, industriales y residenciales en la provincia de Cádiz. Estas cuestiones han protagonizado hoy la mesa redonda «Infraestructuras que hacen posible el desarrollo: energía, agua y conectividad», celebrada en Expoconstruye 2026, la VI Feria Profesional de la Construcción.

El encuentro ha reunido a cuatro especialistas que representan distintos eslabones de la cadena de desarrollo de las infraestructuras: Luis Pedro Moreira, socio director de Ardytek; Antonio Gil, director de Regulación de Redes de Endesa; Emilio Fernández, director de Delegación de Aqualia; y Raúl Maldonado, director Corporativo y de Personas de Circet.

Moderada por el presidente de la Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz (CEC), José Andrés Santos, la mesa ha abordado los retos que afronta la provincia para garantizar las infraestructuras necesarias para su crecimiento económico, desde la planificación de nuevos desarrollos urbanísticos hasta la capacidad de las redes energéticas, la disponibilidad de recursos hídricos y las exigencias de conectividad de las nuevas actividades productivas.

El debate ha situado en primer plano una preocupación compartida por el tejido empresarial: la necesidad de que las infraestructuras acompañen y, siempre que sea posible, se anticipen a las inversiones privadas, evitando que la insuficiencia de los servicios o los prolongados plazos de ejecución se conviertan en obstáculos para la competitividad de Cádiz frente a otros territorios.
Luis Pedro Moreira, socio director de Ardytek, ha aportado la perspectiva de las empresas promotoras y de quienes afrontan directamente el proceso de transformación de un proyecto inmobiliario en una realidad construida.

Su participación ha centrado la atención en las condiciones que determinan la viabilidad de nuevas promociones residenciales, industriales o empresariales, especialmente la necesidad de disponer de suelo urbanísticamente preparado, capacidad de suministro eléctrico, recursos hídricos y conexión con las redes de servicios.

Desde la perspectiva del promotor, estos condicionantes deben contemplarse desde las fases iniciales de cualquier inversión, ya que las dificultades para garantizar los suministros pueden traducirse en mayores costes, retrasos en los calendarios previstos y pérdida de atractivo frente a otros emplazamientos.

El análisis de Ardytek ha permitido incorporar al debate la importancia de mejorar la coordinación entre promotores, operadores de infraestructuras y Administraciones públicas, con el objetivo de facilitar la ejecución de nuevos desarrollos y ofrecer mayor seguridad a la inversión privada.
La infraestructura energética ha ocupado otro de los principales bloques del encuentro, con la intervención de Antonio Gil, director de Regulación de Redes de Endesa.

El debate ha abordado uno de los desafíos que adquiere mayor importancia en las decisiones de localización empresarial: la disponibilidad de potencia eléctrica suficiente para atender nuevas demandas industriales, logísticas, residenciales y comerciales.

En este contexto, se ha planteado la necesidad de adecuar las redes eléctricas al crecimiento previsto de la actividad económica y a los nuevos procesos de electrificación, en un momento en el que la transformación energética está incrementando las necesidades de suministro de numerosas actividades productivas.

La situación presenta especial interés para la provincia de Cádiz, que cuenta con un importante potencial de generación de energías renovables y aspira a consolidar nuevas inversiones industriales y logísticas. La existencia de capacidad de generación, sin embargo, debe ir acompañada de unas redes de transporte y distribución capaces de trasladar esa energía a los puntos donde se necesita.

El bloque dedicado a la energía ha puesto igualmente el foco en los plazos de ampliación y modernización de las redes, así como en la importancia de planificar las necesidades futuras para que la disponibilidad de suministro no se convierta en un factor limitante de nuevos proyectos empresariales.

Por su parte, Emilio Fernández, director de Delegación de Aqualia, ha participado en el análisis de las infraestructuras hidráulicas y de la importancia de garantizar el abastecimiento y la gestión eficiente de los recursos hídricos ante nuevos desarrollos residenciales, turísticos e industriales.

El agua se ha abordado no solo como un servicio público esencial, sino también como un factor estratégico para el desarrollo económico y la capacidad de un territorio para atraer y consolidar inversiones.

Entre los aspectos tratados destacan la necesidad de modernizar las redes de abastecimiento y saneamiento, mejorar la eficiencia de los sistemas de gestión, incorporar soluciones tecnológicas y avanzar en el aprovechamiento de recursos alternativos.

En este ámbito, la reutilización de aguas depuradas representa una línea de actuación especialmente relevante, tanto por su contribución a la sostenibilidad como por las oportunidades que ofrece para reducir la presión sobre los recursos convencionales y mejorar la garantía de suministro.

La perspectiva de Aqualia ha permitido situar la planificación hidráulica dentro de las prioridades del desarrollo territorial, especialmente en una provincia donde las necesidades de abastecimiento deben compatibilizarse con el crecimiento urbano, la actividad turística, la industria y los efectos de los periodos de sequía.

La cuarta perspectiva ha correspondido a Raúl Maldonado, director Corporativo y de Personas de Circet, grupo especializado en el despliegue y mantenimiento de redes de telecomunicaciones e infraestructuras vinculadas a la transformación digital.

Su participación ha permitido incorporar al debate una infraestructura cada vez más decisiva para el crecimiento empresarial, aunque menos visible que las grandes redes de transporte, energía o abastecimiento: la conectividad digital.

Las necesidades de telecomunicaciones de las empresas han evolucionado considerablemente. La disponibilidad de fibra óptica o cobertura móvil constituye ya un requisito básico, pero numerosos proyectos industriales, logísticos y tecnológicos demandan prestaciones más avanzadas, como redes redundantes, comunicaciones de baja latencia, capacidad garantizada, tecnología 5G y sistemas conectados mediante el internet de las cosas.

Estas infraestructuras resultan esenciales para facilitar la automatización de procesos, la industria 4.0, la gestión inteligente de instalaciones y el desarrollo de nuevas actividades de alto valor añadido.

El análisis de este ámbito ha puesto de relieve la necesidad de incorporar las infraestructuras digitales desde la propia planificación de los nuevos espacios empresariales, polígonos industriales y desarrollos urbanísticos, evitando que su despliegue se produzca de manera tardía respecto a la puesta en marcha de las actividades.

Más allá de las particularidades de cada sector, el coloquio ha permitido abordar los desafíos comunes que afectan a la ejecución de infraestructuras en la provincia de Cádiz, especialmente la planificación anticipada, la coordinación de los distintos agentes implicados y los plazos necesarios para poner en servicio nuevas instalaciones.

Entre las cuestiones planteadas ha figurado la necesidad de superar el círculo que se produce cuando una inversión empresarial requiere disponer previamente de determinadas infraestructuras, mientras que su ejecución queda condicionada a que exista una demanda empresarial ya comprometida.

También se ha abordado la importancia de analizar las experiencias de otros territorios y estudiar fórmulas que permitan agilizar los procedimientos administrativos, mejorar la coordinación entre organismos y operadores y reducir los tiempos que transcurren desde la identificación de una necesidad hasta la puesta en funcionamiento de la infraestructura correspondiente.

Desde la perspectiva de la Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz, la principal reivindicación es avanzar hacia una planificación que no responda únicamente a la demanda existente, sino que contemple las necesidades de crecimiento industrial, logístico, residencial y empresarial de los próximos años.

En este sentido, el presidente de la CEC, José Andrés Santos, ha recordado que las infraestructuras constituyen una condición esencial para la competitividad empresarial y que su desarrollo debe avanzar al ritmo que exige la actividad económica.

«Una infraestructura que se anuncia, pero que tarda diez o quince años en ejecutarse, puede equivaler para una empresa que tiene que decidir hoy dónde invertir a no disponer de esa infraestructura», ha señalado.

La organización empresarial ha defendido la necesidad de reforzar la colaboración entre las Administraciones públicas, los operadores de servicios y la iniciativa privada, así como de establecer mecanismos que permitan identificar con suficiente antelación las necesidades de los nuevos proyectos empresariales.

Planificar antes, coordinar mejor y ejecutar más rápido constituye, en definitiva, el objetivo de una estrategia de infraestructuras que permita aprovechar el potencial económico de Cádiz y evitar que las carencias de suministros y servicios comprometan oportunidades de inversión y creación de empleo.

La celebración de esta mesa redonda en ExpoConstruye 2026 ha permitido incorporar al programa de la feria una visión transversal del desarrollo de infraestructuras, vinculando directamente las necesidades del sector de la construcción con los desafíos energéticos, hidráulicos y tecnológicos que afronta la provincia.