La CEC reivindica en el TECH SUMMIT 2026 que la inteligencia artificial llegue también a las pymes y no se convierta en una nueva brecha competitiva
/ en Noticias/por Empresarios de CádizJerez de la Frontera acogió hoy el TECH SUMMIT 2026, un encuentro dedicado a la inteligencia artificial y la innovación tecnológica que reunió a más de 300 asistentes y cerró inscripciones días antes por aforo completo. La cita, organizada por la Asociación de Jóvenes Empresarios de Cádiz (AJE Cádiz) y el clúster tecnológico NEXUR, contó con financiación íntegra de la Diputación Provincial de Cádiz a través del Plan DipuINNOVA+ 2026.
El presidente de la Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz, José Andrés Santos Cordero, participó en el programa del encuentro con una intervención centrada en el impacto de la inteligencia artificial en el tejido empresarial, especialmente en las pymes, autónomos, empresas familiares y sectores tradicionales de la economía gaditana.
Durante su intervención, Santos afirmó que la inteligencia artificial representa “una de las grandes transformaciones empresariales, económicas y sociales de nuestro tiempo” y advirtió de que las empresas no pueden limitarse a contemplar esta tecnología desde la fascinación. “Desde la empresa no podemos quedarnos en la magia. Nuestra obligación es entender la herramienta, incorporarla con criterio y convertirla en productividad, competitividad y crecimiento”, señaló.
El presidente de la CEC defendió que la IA no debe entenderse como una simple herramienta digital más, sino como una transformación de fondo en la manera de competir, producir, vender, organizar equipos y tomar decisiones. “La Inteligencia Artificial no es una actualización informática. Es un cambio de época”, afirmó. Santos puso el acento en la brecha existente entre grandes empresas y pequeñas compañías en la adopción de esta tecnología. En este sentido, recordó que en 2025 sólo el 21,1% de las empresas españolas de más de diez trabajadores utilizaba alguna tecnología de inteligencia artificial, mientras que la adopción se elevaba al 58,2% entre las grandes empresas y descendía al 17,9% en las pequeñas y al 13,4% en las microempresas. “Este dato es fundamental para Cádiz, para Andalucía y para España, porque nuestro tejido productivo está formado mayoritariamente por pymes, autónomos, comercios y empresas familiares. Si la IA se queda sólo en las grandes empresas, se abrirá una nueva brecha de productividad, de costes, de acceso al talento y de competitividad”, señaló.
El presidente de la Confederación defendió que el verdadero reto no está sólo en utilizar herramientas de inteligencia artificial generativa para redactar textos, resumir documentos o crear contenidos, sino en incorporar la IA a la estrategia y a los procesos internos de las empresas. “Una cosa es usar IA y otra muy distinta es transformar una empresa con IA. La verdadera frontera estará entre quienes la utilizan de forma superficial y quienes la integran de forma inteligente en sus procesos”, indicó. En este punto, Santos se refirió a la evolución desde la IA generativa hacia la denominada inteligencia artificial agéntica, capaz de planificar pasos, conectarse con aplicaciones, consultar información, activar procesos y completar flujos de trabajo bajo supervisión humana. A su juicio, este salto será especialmente relevante para las empresas porque permitirá automatizar tareas, mejorar la atención al cliente, reducir errores y tomar decisiones con mejor información.
El presidente de la CEC trasladó este debate a la realidad cotidiana de las empresas de la provincia: industrias auxiliares, empresas logísticas, comercios, bodegas, empresas turísticas, gestorías, agencias inmobiliarias, clínicas, servicios profesionales o compañías de mantenimiento. “La pregunta que debe hacerse cualquier empresario es muy concreta: qué hacemos todos los días que consume tiempo, que es repetitivo, que genera poco valor y que podría hacerse mejor con apoyo de la inteligencia artificial”, afirmó.
Santos defendió además que la IA no debe verse como una amenaza para el trabajador, sino como una herramienta para liberar talento y mejorar la productividad. “Una empresa no es más competitiva porque sus personas hagan más tareas repetitivas. Una empresa es más competitiva cuando sus personas pueden dedicar más tiempo a pensar, vender, crear, resolver problemas, atender mejor al cliente y tomar mejores decisiones”, subrayó.
En su intervención, también apuntó las principales barreras que encuentran muchas empresas para avanzar en esta materia: la falta de conocimiento, la falta de tiempo, la escasez de perfiles especializados, la incertidumbre jurídica y la confianza en el uso seguro de los datos. Frente a ello, propuso cinco principios para iniciar la adopción de la IA en la empresa: empezar por los procesos y no por la herramienta, avanzar con sentido práctico, formar a las personas, gobernar internamente el uso de la IA y medir los resultados.
“La IA no tiene por qué empezar con un gran proyecto. Puede empezar por un proceso concreto, medible, útil y replicable”, defendió Santos, quien insistió en que las empresas necesitan reglas internas sobre qué herramientas se pueden usar, qué datos pueden introducirse, qué tareas requieren revisión humana y qué responsabilidades existen.
El presidente de la CEC vinculó esta transformación con los sectores estratégicos de la provincia de Cádiz, entre ellos la industria naval, la aeronáutica, la logística, la energía, el turismo, la economía azul, el sector agroalimentario, el comercio, los servicios avanzados, la actividad portuaria, la cultura y la universidad. “La IA no resolverá por sí sola todos nuestros problemas, pero puede ayudar a ganar productividad, profesionalizar procesos, mejorar decisiones, conectar mejor talento y empresa, y hacer que nuestras pymes sean más fuertes”, afirmó.
Santos reclamó una alianza entre empresas, administraciones, universidad, centros de formación, organizaciones empresariales, clústeres tecnológicos, jóvenes empresarios y profesionales digitales para facilitar esta transición. “La transformación tecnológica no se decreta: se acompaña, se facilita, se entrena y se implanta”, señaló.
El presidente de la Confederación concluyó defendiendo que la inteligencia artificial “no va a sustituir al empresario”, porque el empresario “asume riesgos, toma decisiones en contextos inciertos, conoce su mercado, a sus trabajadores y a sus clientes, y tiene intuición, responsabilidad y compromiso con su tierra”. Sin embargo, añadió que la IA sí puede ayudarle “a decidir mejor, gestionar mejor, competir mejor, ganar tiempo, reducir errores, crecer, resistir e innovar”.
“Desde la CEC vamos a estar al lado de nuestras empresas, escuchando sus dudas, trasladando sus preocupaciones, reivindicando formación, impulsando colaboración y defendiendo que esta revolución tecnológica no deje atrás a las pymes”, afirmó Santos. “Nuestro objetivo debe ser que la inteligencia artificial no sea una brecha más, sino una oportunidad compartida para competir mejor, trabajar mejor, crecer mejor y construir una provincia más fuerte, más productiva y más preparada para el futuro”.
El TECH SUMMIT 2026 contó con ponencias de expertos nacionales e internacionales en inteligencia artificial, computación avanzada y transformación digital, entre ellos Ramón López de Mántaras, fundador del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC; Roque Caballero, responsable de ingeniería en Phoenix Technologies AG; Robert A. Carney, ex vicepresidente de Oracle; y Francisco Palao, doctor en Inteligencia Artificial.
La cita contó también con presencia institucional en su apertura, con la asistencia de la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo; la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, Mercedes Colombo; representantes de la Diputación Provincial de Cádiz, la Universidad de Cádiz, la Cámara de Comercio, Andalucía TRADE y la Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz, entre otras entidades.
Con esta edición, el TECH SUMMIT consolida su celebración en Jerez como foro provincial sobre innovación tecnológica, en un contexto marcado por el creciente interés empresarial por la aplicación práctica de la inteligencia artificial en los distintos ámbitos productivos.

