La CEC constituye la Comisión de Crecimiento Empresarial y Emprendimiento para impulsar el desarrollo sostenido de las empresas gaditanas
La Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz ha constituido la Comisión de Crecimiento Empresarial y Emprendimiento, un nuevo órgano de trabajo interno que nace con el objetivo de acompañar al tejido empresarial gaditano en sus procesos de crecimiento, consolidación y expansión, así como de promover propuestas que contribuyan a generar un entorno más favorable para la actividad empresarial. Este órgano consultivo está presidido por Manuel Piedra y la secretaría ténica recáe en Irene Quevedo, del Departamento Jurídico | Servicios a Empresas.
La comisión se plantea como un espacio de encuentro, análisis y propuesta desde el que abordar uno de los grandes retos de la economía provincial: facilitar que las empresas puedan crecer de manera sostenida, superar barreras administrativas, fiscales, laborales y regulatorias, y acceder a herramientas prácticas de formación, asesoramiento, financiación e inversión.
Durante la sesión de constitución se subrayó que el crecimiento empresarial no debe entenderse como una excepción, sino como una opción real al alcance de aquellas empresas que cuentan con capacidad, proyecto y ambición para avanzar. En este sentido, la CEC considera imprescindible trabajar no solo en el acompañamiento técnico a las empresas, sino también en un cambio de mentalidad que permita superar la percepción de que crecer es siempre un proceso excesivamente complejo, arriesgado o poco recomendable.
La Comisión de Crecimiento Empresarial y Emprendimiento nace, además, con una clara vocación de interlocución institucional. La CEC entiende que las administraciones públicas deben contribuir a crear un marco normativo y económico que favorezca el crecimiento, evitando que determinados umbrales de plantilla, facturación o regulación se conviertan en elementos disuasorios para las empresas que desean ampliar su actividad, contratar más trabajadores, innovar o acometer nuevos proyectos.
Entre los asuntos que abordará este nuevo órgano se encuentran la revisión de aquellas normas que pueden penalizar indirectamente el aumento de dimensión empresarial, la búsqueda de incentivos adecuados para las pymes con potencial de crecimiento, la mejora del acceso a financiación y capital privado, y la generación de espacios de encuentro entre empresas e inversores que permitan activar nuevas oportunidades de desarrollo.
La comisión también pondrá el foco en algunos de los problemas más urgentes que condicionan actualmente la competitividad de las empresas de la provincia. Entre ellos, la falta de personal cualificado, una dificultad creciente en numerosos sectores productivos; el incremento del absentismo laboral, con impacto directo en la productividad y en la organización interna de las empresas; y la presión fiscal y normativa que soporta el tejido empresarial, especialmente las pequeñas y medianas empresas.
Desde la CEC se recuerda que muchas empresas se enfrentan a una exigencia creciente en materia de cumplimiento administrativo, laboral, medioambiental o de gobernanza. Si bien buena parte de estas obligaciones responden a objetivos necesarios, su acumulación genera costes añadidos en tiempo, recursos y gestión que pueden limitar la capacidad de crecimiento, especialmente en aquellas compañías de menor dimensión. Por ello, la nueva comisión trabajará en una doble dirección. Por un lado, ofrecerá a las empresas un marco de apoyo, orientación y acompañamiento práctico. Por otro, canalizará propuestas concretas ante las administraciones para avanzar hacia un entorno en el que invertir, contratar, innovar y escalar no se perciba como una carrera de obstáculos, sino como un proceso razonable, seguro y acompañado.
La CEC considera que el tamaño empresarial es un factor clave para mejorar la productividad, la competitividad, la capacidad de internacionalización y la generación de empleo estable. En consecuencia, esta comisión pretende contribuir a abrir un debate de fondo sobre las razones por las que, pese al consenso existente en torno a la necesidad de contar con empresas más fuertes y dimensionadas, el sistema no siempre facilita ese proceso.


